En puntas de pie
Algunas religiones piden a sus
creyentes que para entrar en el
templo se quiten el calzado:
caminar descalzos en el recinto es
una señal de recogimiento.
El silencio del espíritu es ya una
oración...
En el Templo católico entramos
calzados; pero nuestra actitud
interior debiera ser como si
entráramos descalzos y en puntas
de pie.
Allí, en un lugar recogido del
Templo, en silencio, Alguien
espera nuestra visita; que
detengamos por un momento,
nuestra curiosidad artística y le
dediquemos unos instantes; que
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